REFLEXIONES Y RECUERDOS DE UNA GALLEGA ANDALUZA DE ADOPCION

Seguidores

Visitantes recientes

domingo, 4 de diciembre de 2011

INTERESANTES DECLARACIONES DEL PREMIO NOBEL DE ECONOMIA JOSEPH STIGLITZ

pubElegir idioma: Edición en galego RssEdición Impresa: Servicios | Diario en PDF | MonográficosViernes
25 de noviembre del 2011
Actualizado 15:34H
La Voz, página de inicio lavoz.es tienda

anunciospisoscochesempleoJoseph Stiglitz: «Esa idea de que la austeridad traerá confianza no es cierta»
Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía, advierte en una entrevista para La Voz que los ajustes frenarán la recuperación española.

. # Todas las biografías de Joseph Stiglitz cuentan que se hizo economista porque no entendía cómo las teorías sobre el desarrollo en Estados Unidos se contradecían tanto con la realidad que él vivió de niño en el Medio Oeste. Gary, la pequeña ciudad del estado de Indiana bautizada con el apellido del dueño de la gran compañía metalúrgica que la fundó en 1906, para alojar en ella a los obreros de su nueva fábrica, sufría a mediados del siglo pasado un imparable declive que arrastraba a miles de familias al paro y a la miseria. Mientras tanto, en Chicago, a solo tres cuartos de hora en coche de allí, una escuela de economistas de prestigio defendía las mismas recetas que habían provocado esa penosa situación.
Stiglitz ganó el Premio Nobel de Economía en el año 2001 por sus investigaciones sobre la naturaleza ineficiente de los mercados y su incapacidad para garantizar un reparto estable y equitativo de la riqueza. Y aunque reconoce cierta satisfacción intelectual por haber acertado en sus advertencias sobre los efectos perversos que tienen la desregulación y la liberalización del sistema financiero sobre la vida de las personas, muestra una seria preocupación sobre las recetas europeas para salir de la crisis. Los recortes, asegura, no solo no arreglarán el problema, sino que lo empeorarán.
Amable y llano, con un discurso cercano y accesible que le ha valido convertir en superventas algunos de sus libros, ayer expuso sus tesis en una conferencia en A Coruña organizada por la Fundación Barrié y el Banco Pastor.

-¿Qué le recomendaría al nuevo Gobierno español, que ha dicho que su prioridad es el empleo?
-España tiene un problema muy difícil. El espacio que tiene para usar la política fiscal es muy limitado por la situación de los mercados financieros. Y la disposición del Banco Central Europeo (BCE) para estimular el crecimiento es cero.

-¿Cree que las políticas de recorte y ajuste del gasto público acabarán con esta crisis?
-La austeridad causará decrecimiento y más desempleo. Esa idea de que la austeridad traerá confianza no es cierta. Lo hemos visto cuando España adoptó sus primeros programas de ajuste. Inmediatamente, Fitch rebajó su calificación. ¿Por qué? Porque, al contrario que otros países, sabía que España iba a hacer lo que decía que iba a hacer, y conocía las consecuencias.

-Entonces, ¿qué se debe hacer?
-Primero, pensar cuidadosamente cómo se gasta el dinero público y cómo se usan los impuestos. Algunos tienen más efectos que otros. Por ejemplo, gravar a la población con menos recursos deprime mucho más la economía que subir los impuestos a los ricos. Hace falta un sistema más progresivo. Yo recomendaría subirlos a las rentas altas y bajárselos a las rentas medias y bajas. La economía se estimula más porque las primeras no tienden tanto a gastar ese dinero como las rentas bajas, que lo necesitan para sobrevivir. Otro ejemplo es subir impuestos a las empresas que no crean empleo, y bajárselos a las que lo crean.

-¿Y qué hay del gasto?
-Hay inversiones que estimulan la economía mucho más que otras, como el gasto en educación. Si se suben adecuadamente los impuestos que hay que subir, y se incrementan determinados gastos, se puede estimular la economía. Con el mismo presupuesto, con el mismo déficit.

-Usted también defiende que hay que reformar en profundidad el sistema bancario.
-No está funcionando, y es entendible dado las dificultades actuales. Pero hay que asegurar que el crédito llegue a las familias y a las pymes. ¿Cómo? Habría que crear nuevas líneas de crédito con garantía estatal, como odiamos hacer en Estados Unidos, crear bancos malos para sacar los activos tóxicos de los balances y permitir a las entidades superar esa herencia del pasado... Esas son las cosas que España podría hacer por sí misma. Finalmente, tiene que pelear en la UE por programas que hagan que el euro funcione: crear un fondo solidario de estabilidad y crecimiento, eurobonos, incrementar el gasto del Banco Europeo de Inversiones en España...

Stiglitz se muestra muy crítico con la pasividad que la UE y el BCE han mostrado durante la crisis.

-Usted defiende un teorema sencillo: las buenas políticas económicas son las que mejoran la vida de las personas, y las malas, las que la empeoran. ¿Cree que, en ese sentido, el BCE está actuando correctamente?
-El problema del BCE es que su mandato es la inflación, y resulta que hoy la inflación no es el problema. Lo son la inestabilidad financiera, el crecimiento y el desempleo. Por desgracia, el comité ejecutivo del BCE está aferrado a un mandato erróneo. Mario Draghi [el nuevo presidente de la entidad] solo está usando su poder para defender la idea de que es preciso hacer compras selectivas de deuda soberana. Y creo que se equivoca. Debe cambiar de idea, porque quizá esas compras selectivas sean suficientes, pero quizá no. Y si no lo son y Draghi no cambia de idea, eso matará al sistema bancario y matará también a los países.

-La canciller alemana, Angela Merkel, dijo hace dos días en su Parlamento que los eurobonos no son la solución, y que esta tampoco correspondía al BCE.
-Pero se trata de una cuestión política. Si la UE quiere que el euro sobreviva, el BCE debe comprar bonos soberanos.

-Así que si no cambiamos de táctica, corremos el riesgo de que el euro se rompa.
-Sí, es así. Pero déjeme añadir una cosa más sobre la actuación de la UE. En el contexto griego, dijeron que la reestructuración de la deuda [pactada el pasado verano en el Consejo Europeo] debería de ser voluntaria. Y una reestructuración de la deuda supone un impago. Así que estaban delegando su capacidad política en un comité privado en Estados Unidos, la Asociación Internacional de Swaps y Derivados [ISDA, en sus siglas inglesas, una organización que agrupa a los principales actores del mercado mundial de productos derivados financieros, como los seguros contra el impago de deuda soberana]. ISDA defiende intereses privados que nada tienen que ver con los de Grecia o con los de Europa ¿Cómo se puede delegar tan fácilmente tanta responsabilidad en un grupo de especuladores privados? ¿Quiénes son esos tipos?

Stiglitz fue economista jefe y vicepresidente del Banco Mundial, y cuenta que desde ese cargo, a finales de los noventa, pudo advertir los «devastadores efectos» que la globalización podría tener sobre el desarrollo económico. Desde que estalló la crisis financiera ha visitado una veintena de países en los cinco continentes, y asegura que ha encontrado pocos ejemplos de políticas económicas correctas («solo en Australia, y tal vez en China, aunque con todo el déficit democrático que arrastra»)

-Usted sostiene que el PIB no es un indicador de éxito. ¿Qué estadísticas mira cuando visita un país que no conoce?
-Su renta media, sus indicadores de desigualdad, los aspectos medioambientales, la deuda...

-Los economistas son científicos sin laboratorio, que no pueden probar sus hipótesis salvo si la realidad las confirma. ¿En qué momento se dio usted cuenta de que la realidad estaba dando la razón a sus teorías, y que esto era el primer gran crac de la globalización?

-No fue un solo acontecimiento, sino varios. En el 2005 y el 2006 predijimos que había una enorme burbuja y que cuanto más tardara en explotar, peores serían las consecuencias. Cuando explotó en el 2007, dije que las consecuencias serían muy serias, pero tipos como Ben Bernanke [presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos], que primero habían defendido que no existía tal burbuja, afirmaron entonces que los efectos de su estallido serían limitados. Mis investigaciones ya decían que no era así. La recesión empezó en diciembre del 2007, y yo pensé que sería aún peor. Lo fue. Y cuando Bear Sterns cayó en marzo del 2008, dije que no era el final. Lehman?s quebró unos meses después, y advertí de que habría cosas aún peores, que la recesión sería larga y profunda y que si no rectificábamos, no nos recuperaríamos. No fue un solo momento, sino un proceso el que me llevó a darme cuenta de que mis hipótesis eran acertadas.

-¿Pero qué sintió en ese momento? Dijo «Guau, ¿lo veis?, yo estaba en lo cierto», o fue más bien un «Dios mío, preparaos, yo estaba en lo cierto: llevo años diciendo que la mano invisible del mercado no existe, que los mercados financieros desregulados no son eficaces y que a la larga provocan inestabilidad, desequilibrios e injusticia social».

-Como científico siempre deseas que tus teorías sean ciertas, tienes que creer en ellas. Pero necesitas estar preparado para cambiarlas. Una de mis preocupaciones es que muchos profesionales de la economía no actúan como científicos, sino como ideólogos.

-Los ajustes para permitir a los Estados devolver su deuda, ¿no están suponiendo un trasvase de recursos desde las clases populares a los grandes tenedores de deuda? No se lo pregunto solo por una cuestión moral, sino porque usted sostiene que restar capacidad de gasto a las rentas bajas frena el crecimiento
-El error fundamental de todo esto es que las estructura de la economía se sostienen en los recursos: en los recursos humanos, en los recursos de capital y en los recursos naturales. Y esta dictadura de la deuda impide que empleemos correctamente los recursos. Y todo eso causa mucho sufrimiento. Debemos saber que todos perdemos si no empleamos correctamente los recursos.

-Su vecino Paul Samuelson, que también es natural de Gary y que ganó el Nobel de Economía en 1970, definía esa disciplina precisamente como la ciencia que estudia cómo los humanos emplean recursos escasos para crear bienes y distribuirlos luego entre los humanos. ¿Cree que esa definición clásica ha cambiado con esta crisis?
-El problema es que no estamos usando esos recursos. Y no podemos permitírnoslo por ese miedo a la deuda. En países como Grecia tiene que haber una reestructuración. Los europeos deberían estar animando a Grecia a hacer esa reestructuración, porque saben que sin ella no podrán crecer, y sin crecimiento habrá un enorme sufrimiento.

-¿Corremos el riesgo en Europa de acabar siendo la zona cero de esta crisis de la globalización?
-Quiero enfatizar que no es un problema de la globalización, sino de cómo la gestionamos. De no poner los intereses de los banqueros por encima de los de la gente normal, sino de pensar más en cómo crear una sociedad más igualitaria y una economía más fuerte.


El premio nobel del 2001 asegura que tanto las causas de la crisis como la manera en que se ha gestionado a ambos lados del Atlántico tendrá también consecuencias sobre la ciencia económica.

-Hay varias visiones diferentes de la economía. Unas defienden que los mercados son siempre eficientes, e ignoran la distribución de la riqueza. La otra dice que la economía casi nunca es eficiente, que casi siempre es inestable y que casi siempre genera altos índices de desigualdad que son socialmente inaceptables. Creo que cuando pase la crisis habrá una gran apoyo para esa segunda visión.

-¿Y que sucederá con el neoliberalismo?
-Esa visión de la economía que habla de que los mercados financieros siempre son eficientes quedará totalmente destruida. Antes de la crisis, en el 2003, otros investigadores y yo desarrollamos una línea de estudio que hablaba de la interdependencia financiera, y de cómo la caída de un banco podría provocar la caída de otros. Esta línea apenas provocó atención hasta que llegó la crisis. Y ahora esa investigación se ha movido al centro del debate.


Stiglitz cree que los movimientos al estilo del 15-M, que ha vivido en directo en España, son una respuesta a la crisis. Pero advierte de que no sirven por si solos para resolverla.

-Los jóvenes que se manifiestan en Wall Street dicen «Somos el 99?%». Una sociedad en la que el 1 % tiene tanto, rompe la cohesión social, y provoca alienación e inestabilidad. En las últimas elecciones en Estados Unidos, solo votaron 20 % de los jóvenes. El 80 % pensó que la política está dominada por el 1%. ¿Para qué votar?

-¿Cree que Obama ha respondido a todas las expectativas que levantó hace tres años?
-Sea cual sea el grado de desacuerdo con Obama, si se piensa en lo mal presidente que fue Bush, no hay comparación. Quizá mi mayor desacuerdo fue que mantuvo al mismo secretario de Defensa de Bush [Robert Gates], y en su equipo económico incluyó a los mismos tipos que provocaron la crisis.

-¿Ha tenido usted oportunidad de exponerle a Obama esas críticas?
-Sí, claro

-¿Y qué le ha dicho él?
-No te preocupes...

-... Y espera a mi segundo mandato.
-No, me dijo que no me preocupara porque su política económica no se apoyaría solo en esa gente. Pero yo le respondí dos cosas. Una, el presidente está demasiado ocupado para encargarse de todo. Y dos, aun cuando esa gente diga y haga lo correcto, nadie los creerá.

-Algunas de sus citas figuran en los eslóganes del movimiento de los indignados españoles. ¿Qué le gustaría decirles?

-Les digo es que tienen derecho a estar indignados. Esta no es la manera en que la economía de mercado debería funcionar. Ha habido un gran fallo de los mercados y los políticos. Pero también digo que los movimientos sociales no son el lugar donde se resuelven los problemas.

-¿Deberían convertirse en partidos políticos?
-O ser absorbidos por ellos, para que su mensaje se amplifique y pueda llegar a todo el mundo.
Compartir la noticia en: del.icio.us , technorati , yahoo , digg , menéame , facebook , twitter , google , myspace , tuenti , - + Enviar Imprimir Volver ENVIAR NOTICIA Joseph Stiglitz: «Esa idea de que la austeridad traerá confianza no es cierta»
Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía, advierte en una entrevista para La Voz que los ajustes frenarán la recuperación española.

* Campos obligatoriosEnviar a:
* Uno o varios correos electrónicos separados por punto y coma: Tus datos:* Tu correo: * Tu nombre: ENVIAR NOTICIA Su envío se ha realizado correctamente
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia

Gracias por usar nuestros servicios

Cerrar
ENVIAR NOTICIA Se ha producido un error
No se ha podido realizar el envío
Revise sus datos y vuelva a intentarlo

Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.

Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios

Cerrar


LVDG_GOOGLE_ADSENSE:
Anuncios Google
4,25% TAE de Rentabilidad

3 comentarios:

Chelo dijo...

Efectivamente muy interesantes, pero le haran caso en algo? Un saludo

Julie dijo...

Qué buena entrevista!!! Gracias por traerla a tu blog. Un abrazo.

TERESA dijo...

hOLA AMIGAS cHELO Y jULIE, ME PARECE MUY COHERENTE LO QUE EXPLICA ESTE HOMBRE,PERO LO QUE ME PARECE UNA TOMADURA DE PELO ES, LO DE CREAR BANCOS MALOS PARA LOS ACTIVOS TÓXICOS.LA TOXICIDAD ESTÁ EN UNOS BANQUEROS BUITRES Y DEPREDADORES.

GRACIAS POR VISITAR MI BLOG VOLVER!!!